Itinerarios

Esta es una caminata corta, de un par de horas, tranquila y con poco desnivel, que rodea el río Pamano, cruzándolo dos veces. Primero se pasa por un bosque misterioso, ganando altura poco a poco para tener vistas espléndidas del valle y, si se presta atención, se pueden oír de cerca las voces del Pamano...

 

Esta es una caminata muy completa que recorre buena parte de los pueblos del valle de Àssua y El Batlliu. Para hacerla, se necesita un día entero e, incluso, si deseamos entretenernos un poco, se puede hacerla tranquilamente en dos jornadas, pasando la noche en uno de los pueblos de la ruta. Esto nos dará la posibilidad de conocer bien los pueblos, de detenernos a hablar con quien encontremos y, como dijo Maria Barbal, de quedarnos con ganas de volver: «Presidida por la solemne y acogedora presencia del Montsent, [...] el valle de Àssua es un recorrido repleto de cobijos y sorpresas, el entrañable hogar que echaréis de menos nada más lo dejéis atrás.»

El itinerario de Siega verde empieza en el pueblo de Llessui, que Josep Virós describe en su libro de manera bastante precisa. Como el pueblo es suficientemente grande, aconsejamos visitarlo un día antes de hacer la ruta, o al llegar de esta. Para ahorrarse un buen tramo caminando, proponemos avanzar con el coche hasta las bordas de Llessui, pasando por el umbrío, donde se concentra gran parte de los mejores prados de hierba del término —aconsejamos al excursionista detenerse a contemplar el imponente Montsent justo después de la primera curva. Las bordas de Llessui separan la parte más humanizada de la excursión de la alta montaña, cubierta de pastos, animales y construcciones ganaderas; incluso los antiguos ordeñaderos donde se ordeñaban las ovejas en verano.  

Un itinerario para conocer los lugares más significativos de Canto rodado y para disfrutar en el mismo día de lugares recogidos y de una de las vistas más espléndidas del valle de Àssua, el Montsent y el Pallars Sobirà.

 

Un camino tranquilo y soleado, que conserva todavía magníficos tramos afirmados y muros de piedra seca perfectamente alineados con las piedras colocadas en caballete. El recorrido sigue la vida en el Pallars del protagonista de Mel i metzines, los mejores recuerdos de infancia en El Batlliu, la vida en Rialp, en Sort... Hay que leer el libro para seguir su camino, incluso más allá de la frontera.